En la marcha del día 2 de julio, un grupo de alumnos del profesorado llevaba un cartel que sintetizaba las razones por las que marchaban. El cartel decía: “Por una escuela digna” Una niñita que marchaba de la mano de su mamá deletreaba pacientemente el cartel. Después preguntó: Seño, Seño ¿Que es una escuela digna? La docente ensayó una respuesta que la niña, a pesar de su corta edad, pudiera comprender: “Una escuela digna, es una escuela en la que todo, absolutamente todo está impecable, las paredes, los baños, las sillas, todo…La niñita la escuchaba atentamente y cuando la maestra concluyó su explicación dijo: “Ah, entonces seño, yo también quiero una escuela digna.” Este ejercicio ciudadano de reclamar lo que nos corresponde por derecho tiene un valor formativo evidente. A casi cien años de historia como escuela en la ciudad de La Banda, este relato está en algún punto ligado al mandato fundacional que en los albores de la construcción del Estado tuvo que ver con la fundación de las escuelas normales a lo largo y ancho del país, como condición de posibilidad para la construcción de ciudadanía y de una identidad nacional que nos permitiera reconocernos como parte de una Nación.
Por eso, marchamos y abrazamos la escuela querida, hija de tiempos en los que la educación fue una prioridad nacional. Por eso vamos a seguir convocando desde la profunda convicción de que esta escuela, sigue siendo una referencia porque en su historia condensa lo mejor que ofreció la educación pública. Porque los que trabajamos en la escuela, los que mandamos a nuestros hijos a la Normal de La Banda, los que a diario y a pesar del deterioro edilicio seguimos poniendo el mismo empeño, presentando proyectos, participando en todos los eventos que impliquen una apuesta a la formación de nuestros niños y jóvenes, nosotros los que consideramos que incrementar el capital de conocimientos de las próximas generaciones supone para estas, una mejor comprensión del mundo en el que les tocará vivir y que esto es además un derecho personal y social, nosotros los que a diario renovamos nuestro compromiso con la educación, exigimos un cronograma de arreglos de manera urgente y formalmente presentado a las autoridades de la escuela. Queremos contar con la documentación en la que se puntualicen las especificaciones técnicas, plazos, etc. Queremos la Memoria Descriptiva en relación a los arreglos que restan. Aclaramos que en este momento solo tenemos la memoria descriptiva de la obra “Refacción y restauración sanitarios. Escuela Normal José Benjamín Gorostiaga” Esta Memoria Descriptiva que incluye además de las especificaciones de obra (materiales, tipo de material, etc.) planos, es un documento de la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, dependiente del Ministerio de Obras Públicas del Superior Gobierno de la Provincia, y que a solicitud de los docentes presentes en la Asamblea de día lunes 26 de mayo entregó el Ingeniero Ramos. A esto hicimos referencia con mayor detalle en la Crónica del día 26 de mayo. Hacemos estas aclaraciones por que circulan versiones respecto de que los arreglos ya están diseñados y en proyecto. Pero a la escuela no llegó comunicación oficial alguna, y si bien es cierto hay albañiles cumpliendo tareas, estas tienen que ver con las concreciones planteadas en el mencionado documento. Hasta el momento, no contamos con una Memoria Descriptiva completa, tampoco contamos con un cronograma de obras, no se conocen los números de adjudicaciones y/o preadjudicaciones de licitaciones, que puedan confirmarnos que está en curso el trámite administrativo correspondiente. Por estas razones volveremos a marchar el jueves 10 a las 18 hs con quienes en su condición de padres, ex alumnos, alumnos, ex docentes nos acompañen. Invitamos a todos los docentes, independientemente del gremio al que pertenezcan, porque la convocatoria es amplia y porque se trata de la educación pública y como dijo nuestra pequeña acompañante nosotros queremos también, una escuela digna. Hasta la próxima…