Este año lectivo comenzó con dificultades y previsibles desencantos. Los arreglos que se anunciaron con bombos y platillos no se concretaron. Las estrecheces presupuestarias por las que transita el gobierno provincial, no nos permiten alentar demasiadas expectativas respecto de las mejoras anunciadas a finales del 2.008, y aunque las autoridades de la escuela, ya elevaron las notas correspondientes a los organismos competentes, aún no contamos con la documentación que acredite que serán efectivizadas en el corto plazo.
En lo único que alguna respuesta obtuvimos después de mucho tiempo, fue en el tema Cooperadora. No obstante estamos convencidos/as de que las cooperadoras no pueden suplir al Estado en lo que es de su absoluta responsabilidad, porque los desembolsos económicos que supone una mejora sustantiva en la infraestructura de la escuela exceden en mucho, a las posibilidades económicas que tiene una cooperadora para ello. Aunque consideramos que si contamos con una cooperadora que trabaje codo a codo con docentes y directivos, es posible garantizar condiciones de funcionalidad mínima para la tarea educativa. Por eso es indispensable, la asistencia de todos los docentes a la asamblea que elegirá nuevas autoridades de cooperadora, no solo porque tenemos derecho a condiciones dignas de trabajo, no solo porque la participación es inherente a la vida democrática, sino además porque los costos de no contar con una cooperadora al servicio de la escuela, han sido demasiado altos para todos.
La resolución Nº 9335 del Consejo General de Educación, de fecha 10 de diciembre de 2.008, da cuenta de ello cuando en sus considerandos plantea que: “la confrontación de la cooperadora con la rectoría del establecimiento se hizo pública, se mediatizó y dividió a la comunidad escolar, hecho este que está causando (aún en la actualidad) serio malestar en la convivencia y en el clima escolar incluyendo el normal desenvolvimiento de la escuela;” “que se observa por parte de cooperadora un actuar en exceso de las facultades legales conferidas a la figura de cooperadora,…etc. etc. Esta resolución puso punto final a las arbitrariedades de quienes declaraban ser los responsables de Cooperadora, aunque como plantea la mencionada resolución “la cooperadora no se encuentra registrada en la Dirección de Asociativismo escolar, razón por la cuál no cuenta con la autorización para funcionar.”
Finalmente nuestros reclamos fueron escuchados pero los costos de este logro fueron excesivamente altos. No solo por los vidrios y ventiladores que nos faltaron, por la imposibilidad económica de reponer elementos indispensables, no solo por la falta de cobertura asistencial para nuestros alumnos/as sino por el efecto corrosivo que tuvieron las actitudes autoritarias de estos personajes en la vida cotidiana de la escuela. Que esto no vuelva a ocurrir es algo que tenemos que concretar entre todos, porque independientemente de nuestras diferencias en algo seguramente estaremos de acuerdo: Es indispensable que en la celebración de nuestros cien años de historia nos acompañe una cooperadora integrada por personas honestas, capaces de la generosidad que supone trabajar solidariamente, por una educación de calidad en una escuela pública. Con casi cien años de historia, no merecemos menos y por eso creemos que las mejoras en la infraestructura a las que se comprometió el gobierno provincial a fines del año pasado, tienen que concretarse a la brevedad, no consideramos que son responsabilidad de quienes asuman el próximo 6 de abril…Hasta la próxima…
En lo único que alguna respuesta obtuvimos después de mucho tiempo, fue en el tema Cooperadora. No obstante estamos convencidos/as de que las cooperadoras no pueden suplir al Estado en lo que es de su absoluta responsabilidad, porque los desembolsos económicos que supone una mejora sustantiva en la infraestructura de la escuela exceden en mucho, a las posibilidades económicas que tiene una cooperadora para ello. Aunque consideramos que si contamos con una cooperadora que trabaje codo a codo con docentes y directivos, es posible garantizar condiciones de funcionalidad mínima para la tarea educativa. Por eso es indispensable, la asistencia de todos los docentes a la asamblea que elegirá nuevas autoridades de cooperadora, no solo porque tenemos derecho a condiciones dignas de trabajo, no solo porque la participación es inherente a la vida democrática, sino además porque los costos de no contar con una cooperadora al servicio de la escuela, han sido demasiado altos para todos.
La resolución Nº 9335 del Consejo General de Educación, de fecha 10 de diciembre de 2.008, da cuenta de ello cuando en sus considerandos plantea que: “la confrontación de la cooperadora con la rectoría del establecimiento se hizo pública, se mediatizó y dividió a la comunidad escolar, hecho este que está causando (aún en la actualidad) serio malestar en la convivencia y en el clima escolar incluyendo el normal desenvolvimiento de la escuela;” “que se observa por parte de cooperadora un actuar en exceso de las facultades legales conferidas a la figura de cooperadora,…etc. etc. Esta resolución puso punto final a las arbitrariedades de quienes declaraban ser los responsables de Cooperadora, aunque como plantea la mencionada resolución “la cooperadora no se encuentra registrada en la Dirección de Asociativismo escolar, razón por la cuál no cuenta con la autorización para funcionar.”
Finalmente nuestros reclamos fueron escuchados pero los costos de este logro fueron excesivamente altos. No solo por los vidrios y ventiladores que nos faltaron, por la imposibilidad económica de reponer elementos indispensables, no solo por la falta de cobertura asistencial para nuestros alumnos/as sino por el efecto corrosivo que tuvieron las actitudes autoritarias de estos personajes en la vida cotidiana de la escuela. Que esto no vuelva a ocurrir es algo que tenemos que concretar entre todos, porque independientemente de nuestras diferencias en algo seguramente estaremos de acuerdo: Es indispensable que en la celebración de nuestros cien años de historia nos acompañe una cooperadora integrada por personas honestas, capaces de la generosidad que supone trabajar solidariamente, por una educación de calidad en una escuela pública. Con casi cien años de historia, no merecemos menos y por eso creemos que las mejoras en la infraestructura a las que se comprometió el gobierno provincial a fines del año pasado, tienen que concretarse a la brevedad, no consideramos que son responsabilidad de quienes asuman el próximo 6 de abril…Hasta la próxima…